El ayuno intermitente, que beneficios tiene…

 

El ayuno intermitente es una estrategia para obtener una serie de beneficios, teniendo todo el sentido evolutivo del mundo, ya que de los 300.000 años aproximadamente de lo que llevamos de especie aquí en la tierra, ha habido periodos donde había poca disponibilidad de acceso a la comida.

Si no hubiese habido estos periodos de escasez, en el momento que tuviéramos algún tipo de escasez hoy en día, no lo toleraríamos. Realmente lo que no tiene sentido, es esta costumbre occidental de estar comiendo cada dos o tres horas.

Cuando ayunamos progresivamente, tus depósitos de reserva de glucógeno van a ir agotándose y el cuerpo va a pasar de una oxidación de glucosa hacia una utilización u oxidación de grasa como combustible.

Esto no funciona como un interruptor, es decir se cierra la oxidación de glucosa y pasa directamente a la oxidación de grasa, sino que es algo progresivo, disminuyendo la oxidación de una y aumentando la otra.

Esta oxidación de grasa, va produciendo ciertos metabolitos, conocidos como cuerpos cetónicos, que se elevan en el plasma y tienen efectos fisiológicos bastante interesantes.

Los beneficios del ayuno intermitente:

  • Al nivel hormonal disminuye los niveles de insulina.
  • Mantiene la glucosa en el límite por debajo de la normalidad.
  • Favorece la oxidación de los ácidos grasos libres.
  • Baja el nivel de inflamación crónica de bajo grado.
  • Al nivel cognitivo, mejora la función ejecutiva.
  • Favorece al cerebro creando mayor nivel de efecto neuroprotector.
  • Mayor aumento de la lipolisis contra la grasa.
  • Mayor conversión de tejido adiposo blanco a tejido adiposo marrón, este último tiene ciertas características especiales relacionadas con la patológica de la obesidad.
  • A nivel muscular, se consigue aparte de mejorar los niveles de insulina, en algunos estudios se empieza a comprobar que el ayuno intermitente ofrece una mejora en deportes relacionados con la resistencia.
  • Se consigue un déficit calórico con mayor facilidad.

Hasta ahora, lo que se ha pensado popularmente es que al saltarte una comida, desayuno, etc… compensábamos la siguiente comida, injiriendo así el doble o más y por tanto no serviría de nada.

Realmente en los estudios que hay, se ha constatado que esto no funciona así, que no se dobla nuestra hambre por saltarnos una comida, sino que al contrario de lo que parece lógico, el hambre se mantiene bastante similar e incluso disminuye.

El ayuno intermitente también te ayuda a saber realmente que es el hambre real y que no es hambre, esto también es muy importante, muchas personas, lo que te cuenta es que gana mucho control sobre sí misma, mejora la relación que tiene con la comida y es como un ejercicio de autocontrol.

En resumen, está claro que muchos de los beneficios no lo puedes notar, por ejemplo de los beneficios anteriores, tú no puedes percibir el mayor aumento de lipolisis contra la grasa, es algo interno, como otros muchos beneficios de este tipo, pero si puedes notar esa menor obsesión por la comida, de que te puedes saltar una comida y no pasa absolutamente nada.

La gran mayoría de las personas piensan que tiene que comer cada poco tiempo porque si no les pasará algo, estos estudios realizados sobre el ayuno son una gran liberación, de que no pasa nada, sino todo lo contrario.

¿Por qué algunas personas tienen tanto miedo a realizar un ayuno?

Hay personas que se creen que si no comen cada 3 o 4 horas su cerebro se quedará sin energía, que si se quedan sin nivel de glucosa se quedan sin musculo, las hormonas se descontrolan, aumentan el riesgo de diabetes o ideas similares…

Probablemente, nos hemos creído y ha calado mucho en la sociedad, yo también me lo he creído en su día, que es esencial realizar 5 comidas al día, de que saltarse el desayuno engorda, mejor comer 5 o 6 veces que tres, de que las hormonas se desregulan, etc…

Al igual que ha calado que la proteína y los huevos hagan daño al riñón o al hígado, son mitos perpetuados no solo por los vecinos de calle, sino por el personal sanitario, entonces este es el motivo principal, que vamos pasando un testigo de una mano a otra con un mensaje erróneo, pero no hay que pensar que los sanitarios lo dicen o hacen con mala fe, ellos creen que realmente es así, porque se lo han transmitido o lo han estudiado y ellos lo creen así.

El problema es de educación, si no hay ninguna asignatura en la facultad que te explique qué comer 4, 5, 6 o siete huevos a la semana no producen enfermedades cardiovasculares, ni produce diabetes, ni nada por el estilo, pues cuando ese medico llegue a su consulta y no sea una persona interesada o especializada en nutrición que se haya puesto a investigar estudios científicos relacionados con el tema, este divulgará falsas creencias que tenemos hoy en día.

La comida es un ansiolítico muy potente, que está muy bien visto socialmente y que todo el mundo tiene a mano, hasta personas con pocos recursos tienen capacidad de comer esos alimentos que tienen más efecto ansiolítico, que son los productos más ultra procesados de los supermercados más baratos y perjudiciales para la salud.

La gente se lo piensa más a la hora de tomar un ansiolítico de farmacia, pero no se lo piensa tanto a la hora de darle un chupetón al bote de leche consensada por ejemplo.

Además de una cuestión de educación, es una cuestión cultural y social, nos hemos vuelto una sociedad muy blandita, una sociedad que no tolera el malestar, y que no considera bien el malestar. La mayoría de las personas que les hablas de realizar un ayuno de 24 horas a la semana, te puede contestar fácilmente que estás loco, porque pásalo mal voluntariamente y no lo entienden.

Incluir ciertos periodos de estrés, bien sea de actividad física o de ayuno, incluso de cambios de temperaturas tienen muchísimos beneficios para nuestro organismo, esto fortalece a nuestro cuerpo, siempre en la dosis adecuada claro.

Cuando haces un ayuno de 24 horas, la siguiente comida te sabe a gloria, la disfrutas mucho más que cualquier otra comida, siempre estar comiendo lo que te gusta, al final te produce mucho menos placer, hay que tener una alternancia regular, un equilibrio.

Todos los ayunos no afectan igual a la persona, más bien es cuestión de experimentar, ya que tenemos trabajos diferentes y actividades diferentes a lo largo del día y la semana. Con esto me refiero que habrá personas que les puede convenir mejor dos o tres ayunos parciales de 8 o 16 horas, y otras que le convienen 1 ayuno de 24 horas a la semana.

La mayoría de la gente, les cuesta menos saltarse la cena y el desayuno que saltarse por ejemplo el almuerzo, también todo esto depende de lo anteriormente mencionado, de su trabajo y actividad diaria…

Hay personas que no les conviene el tema del ayuno, por ejemplo las que quieren ganar masa muscular, y están muy delgadas, incluso a personas que sufran de alguna patología médica.

Lo primero es moverse, quitarse el hábito del sedentarismo y después es cuando es aconsejable realizar los ayunos, hay personas que son muy sedentarias y apenas tienen actividad física durante el día, esto resulta muy frustrante psicológicamente.

En resumen y para finalizar no hay que olvidar que el ayuno es una herramienta más, que nos ayuda, pero no es sólo lo único que hay que realizar, ha esto hay que añadirle una vida activa, realizar deporte regularmente y una dieta equilibrada con su correspondiente descanso para recuperar.

Aquí tienes más información sobre el ayuno.

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