La salud es lo primero… ¿Estás dándole prioridad?

La salud

 

La salud es fundamental y básica, si no tenemos salud, no tenemos absolutamente nada, por eso nuestra prioridad debe ser nuestra salud.

Hay que tratar de llevar un equilibrio entre la salud física y la salud mental, no se trata sólo de cuidarse con el tema del ejercicio y la comida, sino también tener una mente sana con las emociones equilibradas.

¿Por qué? Porque si te enfocas sólo a un área de la salud, la otra área se va a ver afectada, nosotros como seres humanos somos sistemas complejos, sistemas mentales, físicos y orgánicos que están interactuando constantemente sincronizados.

Cuando nosotros dejamos a un lado la salud mental por ejemplo, nuestra salud física aunque pudiera ser buena, se va empezar a ver afectada con el tiempo, si tienes una salud mental estable o equilibrada, pero descuidamos nuestra salud física, tarde o temprano eso va a afectar a la mente.

¿Qué es lo que deteriora básicamente la salud, ya sea física o mental?

La respuestas podemos encontrarla en los hábitos, básicamente son los hábitos o nuestros patrones de conducta físicos y mentales son los que nos llevan a un estado de deterioro de nuestra salud.

Por ejemplo si hablamos de nuestra salud física, el hábito de no hacer ejercicio, el hábito de comer cosas que nos hacen daño, tarde o temprano esto va a generar problemas en nuestro cuerpo.

En cuanto al aspecto mental, el hábito de tener pensamientos negativos, de ver contenidos que no nos hacen ningún bien, ya sean visuales o auditivos, en las redes sociales, en la televisión, en la calle, etc… básicamente todo ello nos va a empezar a afectar en nuestra mente, en nuestras emociones.

Si nosotros tenemos una afección crónica tanto mental como física, sin atenderla ni poniéndole cuidado, ni la cambiamos o transformamos, esa afección crónica tarde o temprano nos va anular en nuestra vida.

Hay afecciones crónicas que se ven ocultas o matizadas por una serie de hábitos que los hacemos en piloto automático sin apenas darnos cuenta de ello. Cuando esas afecciones no se trabajan se empiezan a potencializar, hasta que se vuelven prácticamente insoportables, entonces es que si te explotarán en la cara, surgen al nivel consciente y es muy fuerte.

Lo que suele surgir con esto, que al mismo tiempo surgen problemas físicos, por ejemplo digestivos, como la colitis producida por niveles de estrés y problemas neurológicos. Por supuesto también la mala alimentación.

Si aunamos estos dos problemas, tanto el físico como el mental, es lo que se llama un caso psicosomático, afecta tanto a la mente como al cuerpo.

Hay gente que lo suele sobrellevar aunque noten molestias regulares, esto puede llevar a una descompensación física y mental muy fuerte, esto tiene una recuperación lenta, porque la naturaleza tiene sus ritmos, no es cosa de dos o tres días, sino de meses para que el cuerpo se equilibre de nuevo, a través del ejercicio y una alimentación equilibrada…

Cuando descuidas tu salud, te afecta a tu trabajo, a tus relaciones personales, a muchos ámbitos de tu vida, así que mejor atender a tiempo las afecciones tanto mentales como físicas, que suelen venir las dos de la mano, no dejándolas para más tarde, cuando sea más complicado aún…

¿Cómo podemos tener buenos hábitos mentales?

Buenos hábitos mentales es cuidar nuestra mente, cerrarla a contenidos que podrían desequilibrarla, nosotros muchas veces descuidamos ese aspecto, creemos que ciertos contenidos, circunstancias o experiencias, no nos van afectar a nuestra mente, la verdad es que sí, afectan a un nivel subconsciente aunque uno crea que no le está afectando, no sentí miedo, ni odio, ni depresión, etc…

Con esto no me refiero que se tenga un miedo mental a todo, sino que se elige para tu mente, al mismo tiempo se puede desarrollar el hábito de reflexionar o meditar durante unos minutos al día, esto te hará marcar objetivos diarios y a tener una mente con mucha más claridad, dejando los automatismos que estamos expuestos diariamente.

Por otro lado, los hábitos físicos son importantes, hacer ejercicios, tener buena alimentación, esto no significa tener una dieta estricta contando todas las calorías que te comes, sino simplemente tener una alimentación equilibrada, reduciendo todos aquellos alimentos procesados, básicamente lo mejor para comer, es aquello que es fresco, variando en diferentes alimentos.

Si sabes que un alimento no te sienta bien, por más que te guste, puedes llegar a un punto de que desarrolles problemas neurológicos fuertes, todo ello debido a la alimentación, aunque no te lo creas.

Aunque a corto plazo no notes nada, a largo mediano plazo tu salud se verá afectada por los malos hábitos, más allá de cualquier cosa, hay que querernos y respetarnos, para ello tu salud es lo primero.

Hay que tener consciencia de que si yo no estoy bien, nada va a estar bien, es decir si quieres que te vaya bien en la vida, primero tienes que estar bien tú, es así de sencillo.

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